Este curso pretendo que mis alumnos/as aprendan a identificar sus emociones, reconocerlas y expresarlas de una manera lúdica, práctica, divertida y creativa. A través de una serie de ejercicios irán dando rienda suelta a tu creatividad para canalizar sus emociones negativas y potenciar las positivas, aumentando así su propio bienestar y el conocimiento de si mismos.
Para ello, les animaré a sumarse al reto de Violeta y recorreremos junto a ella un total de 58 emociones y sentimientos tomados del Libro de Anna Llenas "El laberinto del alma".
A continuación les dejo con el mini cuento "Emocionate con Violeta" que leeré a mis alumnos/as para ponerles en situación...
EMOCIONATE CON VIOLETA
Violeta tiene 10 años y vive en un pueblecito de la provincia de Almería. Ella y sus dos hermanos menores, Víctor de cinco años y Rodrigo de siete, pasan mucho tiempo con sus abuelos maternos. Un día, Rosa, la abuelita de Violeta, la llama por un nombre que no es el suyo; otro día hace cosas que a Violeta le parecen raras.
Al pasar el verano, la niña se da cuenta de que su abuela está desorientada, olvidadiza y diferente a como era antes. Una mañana sus papás y abuelo le explican que tiene Alzheimer. Al… ¿Qué? Violeta no conoce la palabra pero sí sabe que su abuela necesita su ayuda.
Violeta adora a Rosa y empieza a buscar qué es el Alzheimer y qué consecuencias tendrá para su abuela. La niña tiene miedo de que su abuelita no la reconozca nunca más y promete ser su memoria.
En su búsqueda, Violeta encuentra que lo que más tardan en perder las personas que padecen esta enfermedad es la memoria musical. Pueden no acordarse de lo que han comido hoy, ni siquiera de quienes son sus hijos, sus familiares cercanos… pero de repente si escuchan una canción de su infancia, o de su juventud sus habilidades musicales parecen estar intactas.
Además, lee que es normal que las personas con Alzheimer mantengan vivas sus emociones y sentimientos pero, a veces, no saben expresarlos. Violeta se da cuenta de lo necesario que es que tanto ella como los familiares de Rosa aprendan a comunicarse con ella y dediquen tiempo a tratar de promover emociones positivas y minimizar lo máximo posible las emociones negativas.
Ahora Violeta se siente mucho mejor, ya tiene claro que es lo que le pasa a su abuela. Y quiere que su abuela pueda expresar los sentimientos y emociones que va a experimentar a lo largo de esta enfermedad, ya que en el colegio le han explicado que es fundamental para ser personas felices.
Violeta, sabe que es un trabajo largo y duro y que necesita la ayuda de otros niños/as para conseguirlo.

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